Que aprendí en el 2011

Lo que aprendí en el 2011Cada año acos­tum­bro hacer esta refle­xión como inven­ta­rio de mis nue­vas expe­rien­cias, para des­cu­brir como estas cam­bian mi forma de ver la vida.
Lo que apren­des depende de que  tanto  cui­dado le pres­tes a tus deci­sio­nes dia­rias y los resul­ta­dos que obtie­nes de ellas, es tan sim­ple y com­plejo  como esto, por­que son tan­tas las expe­rien­cias que vivi­mos que muy pocas veces nos dete­ne­mos a analizarlas.

Estas son unas de las cosas que aprendí durante el año 2011:

Aprendí que antes de tomar una deci­sión debe­mos parar para poder obser­var con cui­dado el objeto de nues­tra deci­sión, por­que de lo con­tra­rio es como mirar un árbol a 80 kiló­me­tros por hora, es posi­ble que lo vea­mos, pero no con cla­ri­dad, y segu­ra­mente vamos a dudar de su  tamaño, apa­rien­cia, ubi­ca­ción y color. Des­pués debe­mos escu­char las opi­nio­nes que otros tie­nen del árbol, por­que nues­tra pers­pec­tiva puede estar afec­tada por nues­tro estado de ánimo, así que escu­char a las per­so­nas nos va a per­mi­tir ver el árbol desde dife­ren­tes ángu­los, sin olvi­dar que los apor­tes de los demás no nos libe­ran de la res­pon­sa­bi­li­dad y  con­se­cuen­cia de nues­tras deci­sio­nes, ya que esas son sólo nuestras.

Aprendí que a pesar de lo mucho que poda­mos amar a nues­tros hijos no pode­mos vivir la vida por ellos, que debe­mos per­mi­tir que expe­ri­men­ten y come­tan erro­res que van a for­mar su per­so­na­li­dad y criterio.

Aprendí que las mejo­res ideas pro­vie­nen de las per­so­nas que menos lo espe­ra­mos y que lo único que debe­mos hacer es sua­vi­zar un poco nues­tro ego para poder escu­char­las con claridad.

Aprendí que un buen líder no es quien lo hace todo, o lo sabe todo, sino quien des­cu­bre las capa­ci­da­des de los inte­gran­tes del equipo y con­si­gue moti­var­los para que den lo mejor de sí en aras de con­se­guir un bene­fi­cio común.

Aprendí que nada ocu­rre por casua­li­dad y que todas las crea­cio­nes ema­nan de  esa ener­gía que algu­nos lla­ma­mos Dios, y que hay cosas que debe­mos dejar en sus manos por­que se salen de nues­tra capa­ci­dad y entendimiento.

Aprendí que sólo teniendo fe en que las cosas van a  salir bien gana­mos mucha paz en nues­tra vida, como dice Wayne Dyer, “Let it go, Let it Gog” (déjalo ir, déja­selo a Dios).

Aprendí que los ami­gos de siem­pre, son para siem­pre, que son la fami­lia que esco­gi­mos motivo por el cual son incon­di­cio­na­les, y que no hay nada mejor que sen­tarte con ellos a tomarse un trago y reír de las expe­rien­cias vivi­das juntos.

Aprendí que cuando hace­mos menos, logra­mos más, por­que foca­li­za­mos nues­tra ener­gía y con­se­gui­mos mejo­res resultados.

Tam­bién aprendí que los mejo­res resul­ta­dos se con­si­guen tra­ba­jando en equipo, y por eso te pido que hagas tu aporte a este artículo para que  se con­vierta en algo real­mente bueno.

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La familia

FamiliaLas con­di­cio­nes de la vida son pere­nes en el tiempo, lo que es ver­dad en el ama­ne­cer de tu vida puede que ya no lo sea en el atardecer.

La semana ante­rior fui de visita a Mani­za­les, mi ciu­dad natal, en esta opor­tu­ni­dad me hos­pedé en la casa de mi abue­lita Ana, y me causo mucho impacto ver los cam­bios que ha tenido mi fami­lia, la cual a pesar de ser muy unida hoy busca nue­vos hori­zon­tes en otras ciu­da­des. Cuando era pequeño pen­saba que las cosas nunca iban a cam­biar, que siem­pre íba­mos a estar todos jun­tos viviendo en un mismo lugar, ya que en ese enton­ces las fami­lias solían vivir en un mismo barrio, esto por lo de la crianza de los hijos que pasaba a ser res­pon­sa­bi­li­dad de los abue­los quie­nes lo hacían con todo el amor y dedi­ca­ción, en ese enton­ces pen­saba que todos éra­mos eter­nos que los abue­los iban a estar de por vida a mi lado al igual que todos mis fami­lia­res. Seguir leyendo… »

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A lo que vinimos

Hace unos días visité uno de mis clien­tes y en la pared de su ofi­cina había una frase que llamó mucho mi aten­ción por su sim­pli­ci­dad y sig­ni­fi­cado, decía “A lo que vini­mos”, es decir, haga­mos lo que tene­mos que hacer cuanto antes, sin retra­sos, sin vaci­la­cio­nes y sin excusas.

Cuando visi­tas a una per­sona que tiene su pro­pia empresa y te das cuenta que ha con­se­guido su éxito pro­fe­sio­nal apli­cando en su vida una frase tan sim­ple pero de tanta con­tun­den­cia, des­cu­bres que no se requiere de for­mu­las com­ple­jas para con­se­guir los obje­ti­vos que te pro­pon­gas en la vida, lo único que nece­si­tas es tener las metas cla­ras y cada día tra­ba­jar en esa direc­ción, es decir, cada día debe­mos dedi­car­nos a hacer a lo que vini­mos, no otra cosa que mal­gaste nues­tro tiempo y ener­gía, ale­ján­do­nos de nues­tro obje­tivo prin­ci­pal. Seguir leyendo… »

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El cambio

Hace dos meses fui ascen­dido y tras­la­dado a Mede­llín, una her­mosa ciu­dad de Colom­bia, a pesar de creer que estaba pre­pa­rado para este cam­bio en mi vida, cuando ya me encon­tré ini­ciando esta nueva aven­tura me di cuenta que nunca se está sufi­cien­te­mente pre­pa­rado para el cam­bio, que hay cosas que no se pue­den pre­pa­rar, ya que hacen parte de lo incierto cuando ini­cias un nuevo pro­yecto en tu vida, este es el motivo por el cual no había vuelto a escri­bir, he vivido tan­tos cam­bios que han trans­for­mado mi vida y para los cua­les no estaba pre­pa­rado que sólo hasta hoy he encon­trado el espa­cio para reto­mar esta pasión de escri­bir y com­par­tir con mis lec­to­res de todo el mundo un poco de mi expe­rien­cia personal.

En la vida debe­mos estar pre­pa­ra­dos para el cam­bio ya que nada es per­pe­tuo, como dicen en mi país, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, el cam­bio siem­pre trae cosas posi­ti­vas en tu vida, empe­zando por­que cam­bia tu pano­rama, te exige pen­sar en cosas dife­ren­tes, te lleva a mirar tu vida de una forma dife­rente, pero tam­bién te per­mite sen­tirte vivo, por­que no hay nada peor que vivir cada día la misma pre­de­ci­ble expe­rien­cia. Con­si­dero la mono­to­nía la antí­te­sis de lo que es vivir, la vida debe ser una mon­taña rusa de expe­rien­cias que te recuer­den que estás vivo y no sim­ple­mente viendo pasar la vida. Seguir leyendo… »

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Hablar para ganar

 

Hablar para ganar

Hablar para ganar

Hablar en público es tal vez uno de los temo­res más gran­des que enfren­ta­mos en nues­tra vida pro­fe­sio­nal, y uno de los obs­tácu­los más limi­tan­tes a la hora de ven­der nues­tras ideas, pro­duc­tos o servicios.

En mi vida y por razo­nes pro­fe­sio­na­les tengo que hacer y asis­tir a muchas pre­sen­ta­cio­nes de nego­cios, algu­nas de las cua­les se tor­nan muy abu­rri­das, lo que genera como con­se­cuen­cia inevi­ta­ble la per­dida de inte­rés de los asis­ten­tes, quie­nes optan por hacer otras cosas, hablar con otras per­so­nas, y lo peor, empie­zan a que­darse dor­mi­dos, sé que has asis­tido o tal vez pro­ta­go­ni­zado muchas de estas esce­nas de las cua­les te estoy hablando, esto ocu­rre por­que nues­tro cere­bro no presta aten­ción a las cosas que le pare­cen abu­rri­das y tam­poco las recuerda, siendo esta la peor con­se­cuen­cia de todas, cuando lo que nece­si­ta­mos es que recuer­den nues­tro mensaje.

Muchas veces pasa­mos horas dise­ñando pre­sen­ta­cio­nes que des­pués nadie recuerda, es decir, envia­mos men­sa­jes que no que­dan en la memo­ria de nues­tro público y por ende per­de­mos nues­tro tra­bajo y su obje­tivo. Debido a que vivo en el mundo de los nego­cios, mi inte­rés es apren­der téc­ni­cas que me per­mi­tan ser más afec­tivo a la hora de ven­der mis pro­yec­tos, esto fue lo que me motivó a bus­car libros sobre este tema, ya que de hacer pre­sen­ta­cio­nes efec­ti­vas depende en gran medida nues­tro éxito pro­fe­sio­nal, en esta bús­queda encon­tré varios libros pero uno de los que más me gusta es “Speak To Win” de Brian Tracy, te reco­miendo que con­si­gas este libro, la ver­dad es que sólo conozco la ver­sión en Ingles pero es muy posi­ble que ya esté en espa­ñol, de todos modos voy a hacer un resu­men que cubra las par­tes más impor­tan­tes del libro, y lo voy a com­ple­men­tar con mi expe­rien­cia pro­fe­sio­nal y las ideas de otros libros que iré mencionando.

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Mira tu vida desde otro ángulo

Lo que es ver­dad en la mañana de nues­tra vida es posi­ble que sea men­tira en el atardecer.

Ascenso Corredor Polaco

Ascenso Corre­dor Polaco

Hoy estuve de visita en el corre­dor polaco, uno de los patri­mo­nios his­tó­ri­cos de mi Mani­za­les del alma, para mis lec­to­res de otras par­tes del mundo, les cuento que es un corre­dor situado en la torre más alta de la cate­dral de mi ciu­dad natal.

Es la pri­mera vez que visito este mira­dor turís­tico y resultó ser un exce­lente plan que realice en com­pa­ñía de mi esposa, apro­ve­chando nues­tra tem­po­rada de vaca­cio­nes, la ver­dad es que le temo un poco a las altu­ras, pero de vez en cuando me gusta enfren­tar este temor subiendo a una mon­taña rusa o a luga­res altos, hoy esta expe­rien­cia tuvo un ingre­diente espe­cial ya que mien­tras ascen­día y enfren­taba mi fobia, tam­bién pen­saba en cómo cam­bió mi pers­pec­tiva de la vida, lo que fue ver­dad para mi unos años atrás hoy no lo es, la vida cam­bia y te cam­bia, y van pasando los años de esta her­mosa aven­tura que lla­ma­mos vida, que se va como agua entre los dedos. Seguir leyendo… »

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Ver oír y callar

Hay una frase céle­bre que dice, que somos due­ños de lo que calla­mos y escla­vos de lo que decimos.

Cuando era niño mi papá tenía una cerá­mica de unos chim­pan­cés cono­ci­dos como los tres monos sabios, él acos­tum­braba a hablarme mucho de su sig­ni­fi­cado, y me enfa­ti­zaba en la impor­tan­cia de con­ver­tir esta sabi­du­ría en parte de mi vida, me decía cuan­tos pro­ble­mas me podría evi­tar si sólo apli­caba estos tres prin­ci­pios bási­cos: Seguir leyendo… »

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Dale un descanso a tu cerebro

En oca­sio­nes cree­mos que pen­sar con­ti­nua­mente en un pro­blema nos va a per­mi­tir con­se­guir una solu­ción rápida, pero el efecto es total­mente contrario.

Regu­lar­mente en la vida nos vemos enfren­ta­dos a resol­ver pro­ble­mas de dife­rente mag­ni­tud, pero des­afor­tu­na­da­mente cuanto más grande es el pro­blema per­ci­bido, es mayor el tiempo que des­per­di­cia­mos bus­cán­dole una solu­ción, esto lo digo por­que no es posi­ble encon­trar una solu­ción cuando nues­tro cere­bro está satu­rado y afec­tado por una emo­ción nega­tiva. Seguir leyendo… »

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Piensa lo impensable

Sólo cuando pen­sa­mos lo impen­sa­ble y esta­mos dis­pues­tos a hacer lo nece­sa­rio, con­se­gui­mos crear cosas inimaginables.

Hace unos días lle­gué a Bogotá en viaje de tra­bajo y mi her­mano quien vive en esta ciu­dad me reco­gió en el aero­puerto, des­pués de un rato de viaje, en una emi­sora local lla­mada la X, escu­ché una can­ción que me gustó, como es cos­tum­bre en este tipo de casos iba a espe­rar a que fina­li­zara el disco para poderme ente­rar del título y con suerte del nom­bre del can­tante, pero cuando le expresé a mi her­mano el gusto por esta can­ción, él tomo su iphone y activó una apli­ca­ción que escu­cha una frac­ción de la pista y en cues­tión de segun­dos te dice el nom­bre de la can­ción, el álbum y el can­tante, es posi­ble que ya uses la apli­ca­ción de la cual estoy hablando, pero lo real­mente tras­cen­den­tal es que hace algu­nos años esto era algo impen­sa­ble, si alguien hace 20 años hubiera hablado de esto segu­ra­mente nadie le habría creído, y esto es lo que me parece mejor aun, habi­ta­mos un mundo lleno de posi­bi­li­da­des y cosas que si hoy deci­mos tal vez nadie nos crea, pero la ver­dad es que todo es posi­ble, lo que sea que estés soñando en este momento lo pue­des con­se­guir. Seguir leyendo… »

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No permitas que el miedo te paralice

Hoy me puse a pen­sar por­que en algu­nas opor­tu­ni­da­des no con­sigo mis obje­ti­vos, y la res­puesta que encon­tré fue el miedo, miedo al fra­caso, al que dirán o pen­sa­ran mis fami­lia­res y ami­gos, el miedo a per­der, el miedo a estar equi­vo­cado, en sín­te­sis ha sido el miedo, ese que en oca­sio­nes nos para­liza y no nos per­mite hacer las cosas que que­re­mos. Seguir leyendo… »

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